Volver


Aquí el tiempo pasa tan lentamente que parece haberse detenido por completo. Todo suena, huele y sabe tan bien… Todo suena, huele y sabe a él. Lo veo por todos lados. En el viento, en el río, en cada puesta de sol y en los cielos estrellados. Lo he visto en la ermita, entre los maizales, en los trigales y en todos los viñedos. Lo ví en  la casa donde nació, en el pan, en la empanada, el pulpo y, por supuesto, en el godello. Lo ví en todas las reuniones familiares, en las caras conocidas, e incluso en algún que otro extraño. En el gorrión, el águila, el cuervo y la perdiz. Lo he visto en el orrio, al lado del olivo, a la sombra del manzano, rezándole a la Virgen, cogiendo moras por el camino, sentado en mi castaño. Lo ví bebiendo aguardiente, hablando, bromeando y discutiendo en galego, contemplando el paisaje medio adormilado... Pero sobretodo lo ví todos los días en los ojos, las voces y las risas de sus hermanos. Lo siento cerca y al mismo tiempo me apena terriblemente no tenerlo a mi lado.
He vuelto a Galicia y, escarbando en tierra, he encontrado raíces a puñados. La herida poco a poco cierra, he dado con el norte, lo saboreo con cariño y sigo caminando. 

Escuchar: poema 'Negra sombra' de Rosalía de Castro intrepretado por Luz Casal y Carlos Nuñez

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.