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Mostrando entradas de agosto, 2014
- Es muy difícil.  - ¿Qué? 
- El amor. ¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo, para transformar su vida en tu vida, ¿cómo amar sin pedir nada a cambio, sin necesitar nada a cambio? 
- Si no hubiera pasado el tiempo, sentiría que me estás haciendo un reproche. Pero en realidad creo que estás asustado y si estás asustado es porque algo fuerte te está pasando. Casi siempre el error que cometemos, es sólo pensar lo que nos pasa a nosotros, nos parece tan importante eso que sentimos, que nada de lo del otro parece ser tan importante como eso que sentimos, y esa contradicción suele ser trágica. 
- Si no hubiera pasado el tiempo, pensaría que estás siendo autocrítica. 
- El error más común que cometemos todos, es querer que el otro sea como queremos que sea y no como es. Y cuando nos damos cuenta del error, a veces es demasiado tarde. Pero no tengas miedo Oli, no es bueno estar solo, uno env…
Se acaba el viaje a esta montaña rusa.
Siento haberte soltado a veces la mano,
pero la caida no fue tan divertida como la subida
y no supimos gestionarlo.
Si no queremos comprar otro billete,
entonces, ¿Qué hacemos?
¿Subimos juntos a otra atracción más tranquila?
¿O nos vamos de la feria cada uno por su lado?

El Plan B

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...Así, bravamente, un día decidió que iba a vivir sólo de principios. Si las cosas tenían que ser de tal manera, irremediablemente, ¿porque no iba a disfrutar eternamente de noches sin fin, de los primeros e interminables besos, y de preciosos halagos de conquista?
Siempre le venían con la misma cantinela:
- No hay nada que hacer. A todos les pasa lo mismo y, en cuanto sucede, olvídate de recuperarlo.
Pero si había una solución -pensó- podía evitar que eso pasara, poniendo freno en el mismo instante en que las cosas cambiaran. No iba a ser difícil enamorarse una y otra vez, de distintos cuerpos, de diferentes personalidades, pues era evidente que siempre se había deleitado en descubrir. Sí, sí, y, a la par que sencillo, iba a ser indescriptiblemente delicioso. Siempre en el mismo estado de excitación y nerviosismo, constantemente adulada, mimada, cuidada y poseída. Sí, siempre de distintas maneras, e invetablemente nunca por el mismo hombre, pero siempre bajo la misma intensidad.
E…