Capítulo 24. Ahorrando hacia el paraíso.

Elliott Erwitt, Valencia, 1952

... Un lugar donde poder hablar contigo cada día, cara a cara, mientras tú enciendes el fuego y yo hago la cena (o al revés).

Nuestro pequeño paraíso
no será del todo perfecto,
(nada es perfecto)
pero seguro que sí muy bonito
(porque no todo es paraiso)




Comentarios

mareé ha dicho que…
qué bonito... esa es la esencia*