Espérame, que ya llego

No es tarde, algún día viviré en París. Montmartre ya no es lo que era pero las noches seguirán siendo opio y absenta. Me mudaré encima de una boulangerie tan humeante que me parecerá estar durmiendo entre cruasanes. Esperaré a que vuelvas de tu gira, sólo llenaré la enorme bañera cuando la podamos compartir... Recordaré a mis amigas Kiki, Anaïs y Simone, simularé sus aventuras, llegaré a creer incluso que las conocí. Por el día, buscaré huellas de artistas y modelos en las Tullerías, por la noche, en los burdeles. Hablaré francés con acento y me encantará ver a Rohmer sin subtitular. Gastaré en lencería tanto como las parisinas, me emborracharé a diario y seré tan conocida por mis textos como por mis escándalos sexuales, igual que Chaterine.
Sí, así es el nido que me espera en París...