Se que volveré a ser tuya, Andorra

Joven, ardía.
Me fui de ti en llamas.
Aún no te conocía y, sin embargo, te odiaba.
Tuve que volver, sin creérmelo del todo,
pero el miedo que me dabas, ahora son sólo ganas.
Porque hoy la paciencia me govierna,
ya no hay más opción para la huida.
Te miro con nuevos ojos,
me acoges con nuevos labios.
Tu futuro me enardece.
Tu pasado me embriaga.
Poco a poco, nos reconciliamos.


3 comentarios:

  1. Es lo único que tengo claro, con los años vamos poniendo más paciencia; todo el resto dispuesto a seguir aprendiendo...
    (Si es que el bressol sempre estira...)

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  2. joder tia, me han entrado ganas de volver a mí... que no soy de la terra!!! @.@

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  3. @Robert: ¡Nos hacemos mayores!!!
    @Bea: Cuando quieras, ella y yo te esperamos con los brazos abiertos.

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