viernes, 14 de enero de 2011

Look me, but don't you dare touch me

Exquisita metáfora de la monogamia relacional: Alisha (de la serie británica "Misfits") y su poder sobrenatural de enloquecer de excitación a los hombres con sólo rozarlos (literalmente). Cuando ésta se enzarza en una relación seria con Curtis, se convierte en la manzana prohibida del Edén, a la vista jugosa pero intocable. Ella podría tener sexo con quien quisiera (gracias a su curioso don... y ¡¿qué coño?! ¡porque está buenísima!), sin embargo, elige serle fiel a un sólo hombre de la manera más restrictiva que la monogamía puede exigir: perteneciéndole a él. Curiosa paradoja la que encarna esta femme fatale en vías de redemción porque ¿qué hay más tentador que lo que no se puede tocar? 

2 comentarios:

  1. Lo que si podrias tocar...¡pero te lo prohiben!

    ResponderEliminar