Look me, but don't you dare touch me

Exquisita metáfora de la monogamia relacional: Alisha (de la serie británica "Misfits") y su poder sobrenatural de enloquecer de excitación a los hombres con sólo rozarlos (literalmente). Cuando ésta se enzarza en una relación seria con Curtis, se convierte en la manzana prohibida del Edén, a la vista jugosa pero intocable. Ella podría tener sexo con quien quisiera (gracias a su curioso don... y ¡¿qué coño?! ¡porque está buenísima!), sin embargo, elige serle fiel a un sólo hombre de la manera más restrictiva que la monogamía puede exigir: perteneciéndole a él. Curiosa paradoja la que encarna esta femme fatale en vías de redemción porque ¿qué hay más tentador que lo que no se puede tocar? 

Comentarios

  1. Lo que si podrias tocar...¡pero te lo prohiben!

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