jueves, 29 de abril de 2010

¡Gracias!

"Las cosas no son tan tangibles y expresables como se nos quiere hacer creer; la mayoría de los acontecimientos son indecibles"
J. M. Rilke (Cartas a un joven poeta)

Hemos ido al Parc Güell y al llegar a casa Él me dice que le he dejado vacío, del todo. Pero estoy segura de que miente. El cerebro alicatado hasta el techo con verdades como puños y las ideas más racionales que he escuchado nunca decir a un hombre. Eco en los huevos después de esta agradable siesta pero a full al instante. Y el corazón, aunque lo desmienta, lo tiene a rebosar... ¡cómo que soy la menda encargada de llenarlo!
Yo estoy seca para hablar de esto aunque, o precisamente "porque", es el vínculo más natural que he vivido hasta la fecha. No se le puede poner etiqueta ni descripción. Es como esas obras de arte que te encantan al verlas y cuando corres con los ojos hacia abajo para ver la cartela descubres un "Sin título. París, 1946". Te decepciona un poco no poder decir de que se trata, pero no por ello deja de gustarte. Es más divertido y enriquecedor que cada uno pueda hacer su propia interpretación.

Y, estando él vacío y yo seca, estamos mejor que nunca.


(Sí cariño, he vuelto a coger a Rilke, y esta vez con ganas de verdad, en el momento adecuado. ¿Es posible que cada carta esté esperando ahí, en el librito, para ser leía en el instante oportuno y así poder llegarte lo más hondo posible?)

martes, 27 de abril de 2010

Rompiendo el silencio: lo tengo TODO

Vale, ya no puedo aplazarlo más. Tengo que escribir algo. Aunque no tenga tiempo, ni ganas. Porque una no puede darle la vuelta a su tortilla y no decir nada al respecto. Son demasiados días ya queriendo describir la magnitud de tanta dicha, lo bien que me siento, la cara de imbécil que llevo con mi sonrisa a cuestas... pero no se como hacerlo... La verdad es que no he podido echar el freno ni un momento para explicarlo y, cuando lo he intentado, no he sabido ni por dónde empezar. Tampoco lo se ahora. Pero creo que he tomado una decisión, el inicio será:
soy realmente FELIZ.

viernes, 9 de abril de 2010

Esto no es una despedida

De tan enredada que te has quedado en mí ya no hay nada que pueda quitar estos nudos. Y no se dónde acabas tú y dónde empiezo yo. Pero me gusta... Así que no pienso peinarme.

El arte no sólo trajo al arte, también te trajo a ti, dejándome así con él una deuda pendiente muy cara. Empezamos mal, pero hemos aprendido mucho. Ahora sabemos recojer amapolas y flores de cerezo cuando están por el suelo y regarlas con esmero cuando sacan pechito al sol. Mimarnos aunque no haga falta, a pesar de que no haya tiempo. Que se nos duerma la oreja al teléfono ¡pero no más de una hora! cuelga que te llamo yo. Paladear los clásicos poco a poco e ir a full con los contemporáneos. Diseccionar la vida, hacerla pública sin vergüenza y explicárnosla una y otra vez. Leer por encima, hasta el fondo y entre líneas, leer, leer, leer y leernos. Mezclar tu escritura con la mía. Inventarnos el mundo a nuestra manera y vivir de las ficciones. La intensidad es una forma de vida. Nos va jactarnos de la vanalidad. Complementarnos sin completarnos. Acabarte las frases con la palabra adecuada, que empieces las mías con el nombre que se pega a la punta de mi lengua. Prestarnos los posos para tener dos manzanas en vez de una.  Irnos lejos, juntas o no es lo mismo, pero siempre volver. Ponerle banda sonora a los días y resumirlos en cuatro frases de cachondeo. Despedirnos en la playa...
Me fascina la liquidez de tu ser. Siete años y medio dan para conocer muchas tús pero yo se que aún no me las he acabado todas y, estoy convencida, pelándote voy a conseguir saborear más gajos. Nunca recuerdo de qué color son tus ojos ni se cuántos lunares tienes en el cuerpo, pero eso ya se lo dejo al que te traiga la tormenta. Que no te asustes porque estés desganada, es normal cuando en la carta no hay más que comida basura. Pero ahora eso no importa, tienes algo grande por delante y yo sólo espero que el viento te revuelva la melena ¡pero no te vuelvas más loca, por Dios!
Me gustaría ser tan valiente como tú, pero tengo mucho miedo.

Una media naranja no se encuentra todos los días...
Por eso, te propongo que hagamos de estos nudos una trenza infinita.















Este es el texto más difícil que he querido escribir nunca. Me araña en la garganta y me llena los ojos a rebosar.

jueves, 8 de abril de 2010

"Vendrá un tiempo en que no sabremos que nombre dar a lo que nos una. Su nombre se irá borrando poco a poco de nuestra memoria. Y luego, desaparecerá por completo"
Marguerite Duras
Hiroshima mon amour


Tiempos en los que no hay tiempo.
Las distancias parecen acortarse y, sin embargo, las hacemos insalvables. Mientras tanto, el amor, la amistad, el deseo tienen mecha diminuta, se consumen al instante. ¡Nena! ¡no tengo todo el tiempo del mundo para ti! ¿no ves que no puedo dedicarte más que un segundo? Hay demasiadas conjeturas donde tendría que haber palabras. Y eso a pesar de que todo lo privado ya es público. No hay secreto, ni misterio, ni encanto. ¡Nene! no te conozco y ya te conozco demasiado... Será que nuestras definiciones de esto no coinciden, no encajan como tampoco encajan las atenciones que nos prestamos.Y si la sangre sube, en vez de quedarse en la entrepierna donde debía, y llega al corazoncillo, ¿qué se supone que debo hacer?
Aquí sobran cuerpos, flujos, fluidos, carne. Te evitan tenerme, me impiden pensarte. Y aunque no queramos renunciar a nada... hay demasiada abundancia para poder mimar algo cuando hay tan poco tiempo.

sábado, 3 de abril de 2010

Caperucita, ponerte la piel del lobo no te va a convertir en él.

viernes, 2 de abril de 2010



Cal oblidar la teulada vermella
i la finestra amb flors.
L'escala fosca i la imatge vella
que s'amagava en un racó.
I el llit de fusta negra i foradada
i els teus llençols tan nets
i l'arribar suau d'una matinada
que et desperta més vell.

Però no vull que els teus ulls plorin:
digue'm adéu.
El camí fa pujada
i me'n vaig a peu.

Cal dir adéu a la porta que es tanca
i no hem volgut tancar.
Cal omplir el pit i cantar una tonada
si el fred de fora et fa tremolar.
Cal no escoltar aquest gos que ara borda
lligat en un pal sec,
i oblidar tot d'una la teva imatge
i aquest petit indret.

Cal carregar la guitarra a l'esquena
i tornar a fer el camí
que un vespre gris remuntant la carena
em va dur fins ací.
Les ones han de d'esborrar les petjades
que deixo en el teu port.
Me'n vaig a peu, el camí fa pujada
i a les vores hi ha flors.