Quiero ser como el hielo y siempre me quedo en escarcha.

- Tens una mirada preciosa. Com molt profunda i encisadora.
- Sí, bueno, això és perquè estic borratxa...
Prometí que ya no iba a regalarme más, que me iba a vender muy cara; pero siempre acabo igual...
Sólo tiene que tirar un poquito de la correa para volverme a tener sentadita en sus rodillas, de nuevo. Y yo ya quería sentarme, y que me ofreciese sus labios y su pelo. Sobretodo su pelo. Pero él también lo deja tirado de precio, y así pierde mucho valor. Sí, quizá sí que me ponga celosa. Acaso un instante cuando le veo morirse por ella. Y yo no le pido como precio la muerte, pero estaría bien que él si fuese un poquito más escarcha y no tan témpano.
Me voy a hacer una cajita de música en la que sólo suenen sus gemidos y la abriré cuando crea que necesito su calor. Así recordaré lo cara que es nuestra compañía -aunque la demos por nada- y me conformaré con que sólo me cuente los cuentos antes de ir a dormir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario