lunes, 28 de diciembre de 2009

Reflexión (2a parte)

I've tasted blood and I want more

Esa princesa que creían dormidita bajo sus sábanas se ha dado la vuelta para enseñarles la cara de rimel corrido y labios rojo putón. ¡Vaya! ¡si resulta que no era una virgen casta sino una peazo de zorra!!!

Los hombres-macho estan acojonados, y nunca mejor dicho. Ahora sí que sí el hetero-patriarcado está en crisis (¡no iba a ser menos que la economía!). Y aunque al género y al sexo aún les falte un herbor para salirse de la olla, la monogamía ya está al dente para que nos la podamos comer con patatas.
Los hombres-macho van a tener que hacerse a la idea del cambio si quieren sobrevivir. Ya hace mucho que las hembras aprendieron a divertirse saltando de cama en cama sin importarles la etiqueta que les iban a colgar. Y ahora han dado otro pasito... No, no les molesta que sean ellos ahora los que las quieran vestir de blanco, pero ya no quieren conformarse con los arrumacos de sofá. Quieren más. Lo quieren todo. Así que no cunda el pánico. Que no se asusten porque seguiran dormiditas en sus brazos. Pero, ¡por favor! que no se preocupen cuando quieran darse una alegría pa'l cuerpo de tanto en tanto! Si no es mucho pedir... claro!

1 comentario:

  1. jajajajajajajajaja... sólo te diré una cosa: hoy FOLLO Y FATATAS!!!! xDDDDD

    Eso, eso! que se acostumbren, joder, que ahora nos toca a nosotras ;)

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